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11 de marzo de 1973
El 11 de marzo de 1973, el Peronismo iba a presentarse en las elecciones
generales con sus propios candidatos. Por fin se acercaba el momento
largamente esperado, por el que tanto habían luchado desde el golpe de
Estado de septiembre de 1955.
El general Perón estaba proscripto y él mismo eligió la fórmula integrada
por Héctor José Cámpora-Vicente Solano Lima como cabeza del
FREJULI, Frente Justicialista de Liberación, integrado por el Partido
Justicialista, el Movimiento de Integración y Desarrollo, el Partido Popular
Cristiano, el Partido Conservador Popular, el Movimiento Socialista para la
Liberación Nacional , el Partido de la Izquierda Cristiana y numerosos
Partidos Provinciales que apoyaban la fórmula Cámpora- Solano.
El Partido Radical presentó la dupla Balbín- Gamond con la aspiración de
poder capitalizar el voto antiperonista en una segunda vuelta.
En enero de 1973, Perón explicó: “…si Cámpora va al gobierno, Perón va
al poder, como dicen los muchachos. Es lógico. Si lo he puesto a
Cámpora es porque sé que es un hombre de una lealtad insobornable…”

El 20 del mismo mes, ante un grupo de dirigentes, Cámpora explicó cómo
entendía su candidatura: “Yo voy a llegar al gobierno en virtud de un
mandato que ustedes conocen. No lo he buscado ni lo he querido pero lo
he recibido modestamente y lo cumpliré con energía hasta el final en
beneficio de mis compatriotas. He recibido este mandato por una
condición personal que, entre otras cosas, ha caracterizado toda mi vida.

Algunos lo consideran un defecto, otros, una virtud y de las más
honrosas en cualquier hombre. Voy a hablarles de la lealtad, lealtad total
incondicional a mi patria, lealtad total incondicional a mi Movimiento,
lealtad total incondicional a mis verdaderos amigos. Considero que el
más grande de ellos es el general Perón y le he sido leal durante el
gobierno y desde el llano. A esa lealtad personal se suma la lealtad
especial que merece un jefe.”

Bajo el lema LIBERACIÓN O DEPENDENCIA se lanzó la campaña con
un acto en San Andrés de Giles de donde era oriundo Héctor J. Cámpora.
El triunfo de la fórmula Cámpora- Solano fue aplastante con 5.908.414
votos para el FREJULI. En segundo lugar quedó la fórmula Balbín-
Gamond con 2.537.605 sufragios por lo que la Unión Cívica Radical
consideró que era innecesaria la segunda vuelta. “Cámpora-Solano,
ganamos por afano” repetían los muchachos en las calles.
El Peronismo obtuvo, además, mayoría absoluta en ambas Cámaras y en
casi todos los gobiernos provinciales.
Un afiche con un mensaje del general Perón empapeló las paredes de todo
el país:
Al compañero y amigo Cámpora: Tenga la plena seguridad de que junto
a usted, todos nosotros, los compañeros del Movimiento Nacional
Justicialista, estaremos firmes acompañándolo en la empresa de la
Reconstrucción Nacional. Juan Perón.

El peronismo renacía triunfante en elecciones libres por tercera vez y
después de 18 años de lucha, de resistir arriesgando la vida y la libertad,
por fin iba a lograr lo que tanto había soñado: el regreso definitivo del
general Perón a su Patria.

Cuando se produjo el golpe de Estado sangriento de 1976, tres años
después, el compañero Cámpora (el Tío Camporita le decíamos), se asiló
en la Embajada de México de donde los militares asesinos le negaron su
salida al país hermano. Allí se agravó un cáncer de laringe que padecía por
falta de la atención adecuada y se diseminó. Recién a fines de 1979, ante la
inminencia del final, le dieron el salvoconducto para viajar a México pero
ya era demasiado tarde. Allí murió el 19 de diciembre de 1980.

El 30 de enero de 1981, cuarenta días después de su fallecimiento, la
CONAREPA (Comisión Nacional de Responsabilidad Patrimonial), que
había dictado la interdicción de todos sus bienes y los de su esposa por
considerarlos mal habidos, lo declaró inocente.
Héctor José Cámpora pagó un precio muy alto por su lealtad.