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El día 7 de octubre, a las 18 horas, el general Ávalos llegó a mi domicilio, previo aviso de que quería conversar. Cuando le pregunté “¿Cómo te va?” “Mal- me dijo- porque el nombramiento de Nicolini ha caído mal en Campo de Mayo”. Yo me limité a contestarle que no deseaba aceptar más imposiciones y que me iría a mi casa, y renunciaría. “Bueno- me dijo- mañana le diré a los jefes que te vas”. “Muy bien” – le contesté . “La Revolución se viene abajo”, agregó el general y se preparó para salir a hablar con el presidente, según me dijo. Yo permanecí en mi casa.”

9 de octubre a las 17.30

Excelentísimo señor presidente de la Nación: Renuncio a los cargos de vicepresidente, ministro de Guerra y secretario de Trabajo y Previsión con que vuestra excelencia se ha servido honrarme” y firmé. La entregué al general Pistarini y le dije: “Se la entrego manuscrita para que vean que no me ha temblado el pulso al escribirla”.

Juan Perón

Lo que sigue es ya parte de nuestra historia: la detención en la isla Martín García, la vuelta al Hospital militar, las antorchas de su pueblo esperándolo en la Plaza de Mayo, los miles de obreros y empleados de las fábricas cruzando el riachuelo para llegar a la Capital, todos unidos reclamando a su líder, exigiendo su aparición en el balcón.

A las 11:15 de la noche, iluminados por las teas encendidas, esos rostros tiznados vieron aparecer al coronel Perón y en esa misma noche, nació el Movimiento peronismo, a la luz de sus fieles, con la marca de la lealtad al hombre que les devolvía la dignidad.

Este 17 de octubre se cumplen 75 años de esa jornada maravillosa en la que el amor y la lealtad de un pueblo se pusieron a prueba y salieron triunfantes.

Compañeras y Compañeros, compartimos hoy un aniversario glorioso, el del Día de la Lealtad, que nos encuentra con el corazón puro y esperanzado, como recién nacido, levantando bien alto las banderas que Perón nos dejó y sintiendo el mismo orgullo que habrán sentido los compañeros hace más de siete décadas: el orgullo de haber construido –por poco tiempo- una grande y gloriosa Nación.

Les envío un gran abrazo peronista.