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En este día los argentinos rememoramos la valiente resistencia que paisanos, gauchos y solados de línea federales, al mando del General Lucio N. Mansilla, frenaron el avance de la flota anglo-francesa que pretendía remontar el Paraná con el viejo verso liberal de la libertad de comercio, lo que para ellos resultaba también la libre navegación de los ríos internos de nuestra República.

Se encontraron en la Vuelta de Obligado con una resistencia feroz que con lo poco que teníamos, solo un par de baterías de viejos cañones y viejos fusiles, se hizo frente a la flota. Además, de haber cruzado de costa a costa dos enormes cadenas asentadas sobre botes en desuso, que pretendían ser una valla de contención al avance de las flotas más poderosas del mundo en esa época, ingleses y franceses. Vale decir, que sufrimos numerosas bajas.

Esta batalla pasó a la historia como un hecho de heroicidad extraordinaria. Se ganaron el respeto de la América, que todavía peleaba por su libertad. Con respecto a la victoria argentina el padre de la Patria, General Don José de San Martín le escribe una carta desde Francia a su amigo Tomas Guido que manifiesta textualmente: “Ya sabía la acción de Obligado; ¡qué inequidad! De todos modos los interventores habrán visto por esta muestra que los argentinos no son empanadas que se comen sin más trabajo que abrir la boca. A un tal proceder no nos queda otro partido que el de no mirar el porvenir y cumplir con el deber de hombres libres sea cual fuere la suerte que nos depare el destino, que en íntima convicción no sería un momento dudoso en nuestro favor si todos los argentinos se persuadiesen del deshonor que recaerá en nuestra patria si las naciones europeas triunfan en esta contienda que en mi opinión es de tanta trascendencia como la de nuestra emancipación de la España”.

Esta conmemoración fue propuesta, junto con la repatriación de los restos de Rosas, por el historiador José María Rosa en 1974 y aprobada por el Congreso de la Nación el mismo año. Años más tarde, el 3 de noviembre de 2010, año del Bicentenario de Argentina, fue promovida a feriado nacional mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia por la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

LORENZO A. PEPE
Diputado de la Nación
Secretario General
Ad-Honorem