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Este 12 de julio, después de una larga enfermedad, murió el compañero Jorge Landau a los 74 años.
Nació el 23 de marzo de 1947, se recibió de abogado y desde muy joven se comprometió para toda la vida con el peronismo.
Fue diputado nacional, secretario parlamentario del Senado de la provincia de Buenos Aires y apoderado provincial del Partido Justicialista en 1988 y a nivel nacional desde 1999. En él residía el cierre de lista cada vez que había elecciones, nadie como él conocía los procesos electorales y era el que, con su firma, habilitaba ante la Justicia frentes y candidatos. Él era el que ponía la serenidad necesaria ante cada cierra de listas, daba orden jurídico a cada decisión partidaria, organizaba esos momentos de ebullición y era la persona en la que las autoridades partidarias confiaban y en quien depositaban la seguridad jurídica imprescindible antes de cada presentación definitiva.
Yo presidí el Congreso Nacional del PJ durante un lapso importante. Tan importante que se me terminó el mandato y recuerdo que la gente más cercana al presidente de aquel entonces Carlos Menem me solicitaba que siguiera un tiempo más al frente del Congreso Nacional. A lo que respondí en una durísima reunión entre compañeros que yo no iba a burlar de ninguna manera los códigos que salían del mismo seno del Congreso Nacional del PJ. Cuando se finaliza el mandato, el interesado debe dejar el cargo. De esa manera y para que no quedara sin autoridad máxima nuestro partido, opté por convocar de urgencia al Congreso Nacional, todavía yo tenía potestad para hacerlo. Se iba a llevar a cabo –cosa que luego ocurrió- en el Club Ciudad de Buenos Aires. Hubo una apelación ante la justicia electoral por parte del presidente fallecido Menem y el representante del presidente junto con el que habla fuimos al despacho de la jueza Servini de Cubría acompañados por Jorgito Landau. En esa oportunidad jugó, como correspondía, pegado a la ley. Había que hacer el Congreso, lo llevamos a cabo y del mismo salió una nueva conducción nacional del Partido Justicialista.
De carácter afable y sencillo, seguro y firme en sus decisiones, era un hombre de consulta para todos antes, durante y después de cada elección en la que participara el Partido Justicialista. Era nuestro apoderado. No va a ser fácil ocupar su lugar.
Despedimos al compañero Jorge Landau, pedimos una oración en su memoria y acompañamos en el sentimiento a su familia.
¡Hasta siempre, Compañero!