Home Noticias Comunicados

Conoció a Perón junto a su padre (socialista) en la Secretaría de Trabajo y Previsión. Trabajaba en Salud Pública, en el Instituto Malbrán, en el área de “Personal” y Ramón Carrillo la llama para trabajar en la elección del 24 de febrero a favor del joven coronel Perón.

Después de ganar la elección del 46, el director del Malbrán la saca del cargo que ocupaba y la manda a un lugar mucho peor, en represalia por haber apoyado a Perón en la elección, entonces Nélida lo va a ver a Carrillo y le cuenta lo que le está pasando. Carrillo la lleva a ver a Evita y ella dice: “Usted se queda a trabajar conmigo”.

Comienza a atender en una oficina que recibía personas que planteaban sus necesidades de salud en la Secretaría de Trabajo y Previsión.

En 1948, Evita comienza a darle forma Partido Peronista Femenino y para armar el padrón femenino le dice que vaya a La Rioja. Es Delegada Censista en La Rioja y en Tucumán. Ella decía: “Pateábamos las calles llevando la verdad de nuestro Movimiento”.

Cuando Evita se enferma, la cuida junto con otras compañeras y la acompaña. Durante las noches, le contaban cómo estaban las cosas, la ponían al tanto de lo que pasaba a escondidas de Perón, que quería que Evita descansara y que no se preocupara por nada.

Cuando murió Evita, fue elegida por Perón para acompañar sus restos de al lado de la Cureña que llevaba el cuerpo.

Fue elegida Diputada Nacional en dos oportunidades.

En el 55 fueron a buscarla a la casa de su madre y, como ella no estaba, se llevaron a su hermana. Por eso tuvo que presentarse y fue detenida. Estuvo tres meses presa en Tucumán. Luego, se entregó de lleno a la militancia en la Resistencia Peronista

Integró la comitiva que acompañó al general Perón en su primer retorno a la patria el 17 de noviembre de 1972.

Todos estos datos objetivos no expresan lo que mostraban sus ojos llenos de lágrimas (nunca recordaba a Evita sin llorar) ni el temblor de su voz cada vez que hablaba del Peronismo, de esa historia de luchas y de amor, larga historia en su caso, que siempre la tuvo como protagonista.

Nélida era fuerte, muy fuerte, una inmensa militante, dura y alegre y así preferimos recordarla hoy que la despedimos.

Luchadora incansable por la causa del Peronismo, fue miembro de la Comisión Permanente Nacional de Homenaje al Tte. Gral. Juan Domingo Perón.

Hasta siempre, Nélida Domínguez de De Miguel, querida compañera. Descanse en paz que se lo merece. ¡Viva Evita y Viva Perón!