SE CUMPLEN DIEZ AÑOS DE LA CRISIS DE DICIEMBRE DE 2001,
CUANDO EL PAÍS SE TIÑÓ DE SANGRE

20 de diciembre de 2011

Sólo dos años duró el gobierno de Fernando De La Rúa.
En noviembre del 2001, después de pasar por el blindaje, el megacanje y todas las recetas que el liberalismo sugería para intentar sostener un gobierno que había destrozado la economía nacional, después de la sucesión penosa de tres ministros, José Luis Machinea, Ricardo López Murphy y Domingo Cavallo, ante una crisis incontrolable, los inversionistas comenzaron a retirar los depósitos de los bancos y esa fuga de capitales desembocó en el colapso total del sistema bancario.
 El 2 de diciembre, comenzó el tristemente célebre corralito y la población se encontró con que no se podía sacar el dinero de los bancos, ni dólares ni pesos; $250 por semana era lo que se podía retirar de las cuentas sueldo. Caja de ahorro, cuentas corrientes y plazos fijos eran inamovibles.
Las asambleas populares se multiplicaban en cada esquina, los cacerolazos se escuchaban por todos lados y los desocupados empezaron a saquear los supermercados.
El 20 de diciembre, grupos de personas se movilizaron en todo el país. En todas las provincias la gente salía a la calle y el lema era “Que se vayan todos”.
El Presidente de la Nación, incapaz de controlar la situación a pesar del estado de sitio y de la brutal represión que ya contaba con muertos y heridos, a las cuatro de la tarde anunció su renuncia por cadena nacional mientras se escondía apenas detrás de un vallado interpuesto entre el pueblo que gritaba en la Plaza de Mayo y la Casa Rosada.
A las 19.00 horas, se subió a un helicóptero y huyó dejando al país acéfalo.
Al día siguiente, ante una población expectante, asumió la Presidencia de la Nación el Presidente de la Cámara de Senadores, Ramón Puerta quien convocó a la Asamblea Legislativa para elegir un nuevo Presidente.
El 23 de diciembre asumió Adolfo Rodríguez Saá que anunció que suspendería el pago de la deuda externa y que los ahorristas recuperarían su dinero.
El 30 de diciembre, a siete días de haber asumido, Rodríguez Saá renunció por falta de apoyo político. El Secretario de Justicia, en horas de la madrugada, se acercó a la Cámara de Diputados, pretendiendo que el Presidente de la Suprema Corte de Justicia, Julio Nazareno, se hiciera cargo del gobierno. Un pequeño grupo de legisladores que lo recibió en el antedespacho del Presidente de la Cámara, se negó rotundamente, rechazando la propuesta.
El gobierno nacional quedó en manos del Presidente de la Cámara de Diputados Eduardo Caamaño, quien volvió a convocar la Asamblea Legislativa que llevó a la Presidencia de la Nación a Eduardo Duhalde quien fue Presidente de la Nación por aplicación de la Ley de Acefalía desde el 2 de enero de 2002 hasta el 25 de mayo de 2003, cuando entregó el mandato al candidato que había ganado las elecciones nacionales, Nestor Kirchner.
En esos días de pueblada y de represión sangrienta, el Parlamento fue el único respaldo institucional con el que contó nuestro país haciéndose cargo de devolver a todos los argentinos un país en orden hasta el nuevo llamado a elecciones.
A diez años de la pérdida de 39 vidas y de más de cien heridos, ante  declaraciones actuales del ex presidente De La Rúa acusando de golpe civil al peronismo bonaerense del cual, este Secretario General forma parte, sabiendo que el caos que vivimos en esos días fue producto de su propia inoperancia y su incapacidad para gobernar, es importante volver a recordar que el pueblo argentino fue quien salió a reclamar a la calle y que fue el pueblo argentino el que se puso de pié pidiendo  por sus derechos.
El año próximo, 2012, comenzará el primer juicio oral a los ex funcionarios y jefes policiales procesados por estos hechos. Se hará Justicia.

LORENZO PEPE
Diputado de la Nación (m.c.)
Secretario General