El 17 de noviembre de 1972, el general Perón volvió al país después de casi 18 años de exilio. Después de conducir la Resistencia Peronista desde Paraguay, Panamá, Venezuela, y República Dominicana, el ex presidente argentino se instaló en Madrid, en la ya mítica casa de Puerta de Hierro.
El Presidente de facto, Alejandro A. Lanusse, había dicho: “…no voy a admitir que corran más a ningún argentino diciendo que Perón no viene porque no puede. Permitiré que digan: porque no quiere; pero en mi fuero íntimo diré: porque no le da el cuero para venir”.
Perón decía en una solicitada, a principios del mes de noviembre: “…a pesar de mis años, un mandato interior de mi conciencia me impulsa a tomar la decisión de volver, con la mejor buena voluntad, sin rencores que en mi no han sido habituales y con la firme decisión de servir, si ello es posible”.
Desde Roma, el 15 de noviembre, el General enviaba un mensaje dirigido a todo el pueblo peronista :“ Mi misión es de paz y no de guerra”.
El 16 de noviembre, el gobierno de la dictadura de Lanusse, tomó medidas extremas rodeando el aeropuerto Ministro Pistarini (Ezeiza) con fuerzas militares para evitar que los militantes se acercaran a recibirlo.
A pesar de los cordones de soldados, miles y miles de peronistas se lanzaron a las calles bajo una fuerte llovizna y algunos lograron cruzar el río Matanza.
Mientras tanto, en el avión, 154 hombres y mujeres, entre ellos, 22 presidentes provinciales del Partido Justicialista y del distrito capital, miembros retirados de las Fuerzas Armadas, de la CGT, de las 62 Organizaciones, del empresariado, ex funcionarios, ex legisladores, científicos, artistas, profesionales, sacerdotes y deportistas, acompañaban al líder de los trabajadores en su regreso a la Patria.
El 17 de noviembre a las 11.20 horas, el DC-8 de Alitalia aterrizó en suelo argentino. El general Perón fue retenido en el Hotel de Ezeiza hasta la madrugada del día siguiente cuando decidieron liberarlo y pudo dirigirse a la casa de la calle Gaspar Campos, en Vicente López.
El 17 de noviembre fue el día que puso fin a las luchas de la gloriosa Resistencia , fue el día en el que el General habrá sentido que se le hacía una reparación histórica, después de tanta difamación y tanto escarnio y es el día del gran triunfo popular del Movimiento Justicialista.
Por todo esto, el 17 de noviembre es el “DÍA DEL MILITANTE” en homenaje a los miles de compañeros que sufrieron persecución, cárcel y exilio, que arriesgaron sus vidas y en muchos casos las perdieron, por traer a Perón de vuelta a su Patria.
¡FELIZ DÍA DEL MILITANTE!
LORENZO PEPE
Diputado de la Nación (m.c.)
Secretario General