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A 40 años del desembarco argentino en las Islas Malvinas

El día 2 de abril se celebra el “Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra en Malvinas” en recuerdo de los argentinos que con dolor y frustración, muchos de ellos mutilados física y espiritualmente, volvieron de las Islas y de los que allí, con coraje y patriotismo, dejaron sus vidas.

El 2 de abril de 1982, 5.000 efectivos desembarcaron en Puerto Stanley rebautizándolo Puerto Argentino.

Las conversaciones acerca de la soberanía sobre las Islas Malvinas, usurpadas por Gran Bretaña, habían llegado a un punto muerto, precipitándose los acontecimientos por el movimiento de tropas inglesas sobre las Islas Georgias durante el mes de marzo. El gobierno de facto decidió el desembarco.

Países hermanos como Nicaragua, que ofreció tropas, Venezuela que ponía a nuestra disposición su petróleo y Perú, sus aviones, no alcanzaban a mitigar la afrenta del gobierno chileno que concedía suministros y bases para las unidades militares británicas. La Argentina se enfrentaba a la flota más fuerte del mundo, la flota inglesa, aliada con Estados Unidos. El enemigo no podía ser más poderoso.

En el informe final de la Comisión Rattenbach, una frase nos hiela la sangre: “Nunca se planificó cómo defender las islas una vez ocupadas”.

Las vidas de 649 compatriotas son un sacrificio que aún espera una respuesta.

Los padres de estos héroes, siguen solicitando poder visitar las tumbas.

Los veteranos, cargados de impotencia y rabia, volvieron inconsolables, con el sentimientos de haber perdido y estar vivos, y en lugar se ser homenajeados con un gran desfile para que el pueblo argentino los aplaudiera hasta que les dolieran las manos, fueron ocultados y tratados con indiferencia. Al poco tiempo, de esa indiferencia, el Congreso de la Nación, a través de su cámara de diputados nacionales, recibió con alta consideración y enorme respeto a los valientes héroes de la patria, que combatieron en Malvinas y a través de esa cámara, saliendo las legislaciones que la dictadura les había negado. Por ejemplo un par de ellas fueron: ley de prioridad en salud, prioridad en educación y absoluta prioridad en trabajo, y luego, sobre tablas, el que habla, propuso traducir la pensión graciable para los ex combatientes. La única pensión no graciable que los estados debían dar, es precisamente la pensión de guerra.

No vamos hoy a enumerar los actos de heroísmo, de coraje, de valor de los que pelearon por la Patria. Basta con contar los 649 muertos y los 1.300 heridos y decir que ellos nos enorgullecen. Pelearon hasta el final.

Sólo queremos pedir un minuto de silencio por los hombres que arriesgaron todo en esa guerra de 74 días.

Queremos compartir con los compañeros una herida abierta: las Islas Malvinas son aún un reducto del colonialismo británico.

No dejaremos de reclamarlas.

¡Las Malvinas son argentinas!

No aflojaremos nunca jamás y sacaremos de nuestras islas a estos expertos filibusteros y bucaneros que fueron y son los británicos.

¡Gloria y honor a los héroes de Malvinas!

Lorenzo Pepe.

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