En el día de hoy recibimos a un importante hombre del Movimiento Obrero, militante desde hace muchísimos años en el aspecto social y político que muchos trabajadores han tomado como una forma de vida, el compañero secretario del interior del sindicato portuarios de zona norte Don Favio Rasgido, amigo de hace años que cada tanto me visita, cosa que me alegra.

Fue padre siendo un hombre maduro de una criatura que tiene en la actualidad 14 años, le dije que lo traiga que algún libro le voy a entregar para que tenga como recuerdo y hablamos de cosas del pasado con mucho cariño y afecto por los compañeros que oportunamente nos acompañaron, en fin, fue un grato momento, tomamos un café y lo acabo de despedir.

Sentí una gran alegría al ver que Favio se tomó el trabajo de visitarme y esperarme para poder tener esta charla tan contenedora de recuerdos y de sentimientos por los que ambos hemos atravesado en diferentes circunstancias. Gracias por la visita y un gran abrazo Peronista.

Lorenzo Pepe.

En el día de ayer, recibimos a tres Excombatientes de Malvinas, que vinieron desde Bahía Blanca, con los que tuvimos una larga charla. Entre ellos llegó un hombre que combatió con un fusil fal en sus manos, los otros formaban y aún siguen formando parte de una Comisión de Excombatientes del Continente de Malvinas y están en búsqueda del reconocimiento, que a mi entender les corresponde, porque cuando hicimos las leyes y lo puedo decir con cierta autoridad porque en definitiva fui yo quien elaboró las primeras leyes de reivindicación a los hombres y algunas mujeres que fueron convocadas a la recuperación de las Islas Malvinas, de tal manera que por adelantado les di la razón.

Están buscando que los alcances de los beneficios hechos para los que combatieron armas en mano, también alcance a aquellos que produjeron el apoyo logístico, que claramente no sería lo mismo un combate si no hubiese el abastecimiento,  ya sea alimentación, armas, pólvora, alguna pieza de artillería, en fin todo lo que hace falta para una guerra.

Me tomé el atrevimiento e hice una nota para el Compañero Presidente del bloque del Frente de Todos, Diputado de la Nación de apellido Martínez, a los efectos de que atienda a estos Compañeros y si es posible, retome las leyes que están vigentes para comprender y proteger de los vaivenes de la vida cotidiana a hombres de más de 50 años que lo necesitan y que es muy injusto que no aparezcan como combatientes, no les tocó ir al frente, pero combatieron de la manera en la que la superioridad militar dispuso.

Tuvimos una muy larga conversación conmovedora sin dudas por las historias que ellos contaban. Para mí fue un alto honor recibirlos y estar ese largo rato con ellos y estoy seguro de que los Compañeros, y así los llamo, porque se identificaron como amigos ideológicos, también se fueron conformes, ya que lo que venían a buscar lo consiguieron. Es un pequeño relato que quiero compartir con mis amigos y amigas que tanto bien me hacen con su acompañamiento. Gracias una vez más por ponerme la oreja.

Lorenzo Pepe.

NACE  EVITA

En 1893 se inauguró la Estación Los Toldos que llevaba ese nombre por ser la zona de las tolderías del Cacique Coliqueo.

Juan Duarte, casado y con hijos, había abandonado Chivilcoy por motivos personales, para instalarse a veinte kilómetros de Los Toldos, en la estancia La Unión, como administrador. En 1908, había sido nombrado Juez de Paz.

Juana Ibarguren formaba parte de la tercera generación en la zona de Los Toldos. Era una mujer hermosa, de ojos oscuros y sonrisa agradable, hija de un puestero. Cuando tenía quince años, conoció a Juan Duarte y se estableció entre ellos una relación estable.  

 De esa unión nacieron: Blanca en 1908, Elisa en 1910, Juan Ramón en 1914 y Erminda Luján en 1916.  El 7 de mayo de 1919, Juana siente que va a dar a luz y envía a buscar a la partera Juana Guaiquil, una india mapuche, y temprano en la madrugada, nace otra niña, a la que llaman Eva María.

Juan Duarte, su padre, fue el encargado de inscribirla en el Registro Civil de General Viamonte, teniendo como testigos del acto a don José Lozano y a don Juan Cobo.

En el libro 14, folio 495 de la iglesia Nuestra Señora del Pilar, consta el acta de bautismo de Eva María, hija de don Juan Duarte y doña Juana Ibarguren.

Eva María, María Eva Duarte, Eva Duarte de Perón, se convertiría en “Evita” para siempre en la memoria de los argentinos.

“En veinte y uno del mes de noviembre del año mil novecientos diez y nueve, el Pbro. Carmelo Micone bautizó a Eva María, que nació el 7 del mes de mayo del año mil novecientos diez y nueve, hija natural de don Juan Duarte, natural del país, y de doña Juana Ibarguren, natural del país, domiciliados en este partido, siendo sus padrinos Don Antonio Ochotorena y Doña Paz Mitochorena. El capellán encargado, Pbro. Micone.”

                                                                       “Evita, la Mujer del Siglo”, E. Pavón Pereyra

Al cumplirse un nuevo aniversario, el número 103 de su nacimiento, celebramos su vida de amor a los trabajadores, los niños y a Juan Domingo Perón.

Lorenzo Pepe.

En horas de la mañana, para ser más preciso a las 10:30hs del día de hoy, estuve acompañado con mis colaboradores inmediatos en la Biblioteca Nacional, para ver la exposición que las Compañeras y Compañeros bibliotecarios de ese emblemático lugar de la cultura popular, estaban llevando a cabo.

Hoy pudimos comprobar los que fuimos invitados a la muestra que la Biblioteca realiza es de una importancia significativa verla. Además, se ve la enorme capacidad profesional de nuestras mujeres y hombres bibliotecarios que trabajan ahí y la capacidad que estos mismos tienen. Dejé mis felicitaciones, estuve con la dirección de la biblioteca al finalizar la visita y lo único que me queda es recomendar a aquellos que nos leen y estén en condiciones de acercarse a este lugar, pegado a nuestro Instituto Nacional de Investigaciones Históricas, Políticas y Sociales Teniente Juan Domingo Perón.

Les agradezco a los Compañeros de la biblioteca el esfuerzo que han realizado.  La muestra es muy ilustrativa y para hombres mayores como yo, muy emocionante. Cuentan la historia desde el Gaucho Santos Vega, Juan Moreira, es realmente agradable y me remontó a mi niñez, los circos de la época siempre traían en su propio tablado, una obra gauchesca. Yo vi varias de ellas y las recuerdo con enorme cariño. Rescatar la figura del gaucho es rescatar nuestro pasado y es un pasado cargado de nobleza y mucho trabajo.

Muchas gracias.

Lorenzo Pepe.

Queridos Compañeros y Compañeras.

Hoy Hace 40 años hundían al crucero General Belgrano en la Guerra de Malvinas.

El submarino nuclear británico HMS Conqueror, hundió al crucero ARA General Belgrano en aguas del océano Atlántico sur durante la guerra de las Islas Malvinas, ataque en el que murieron 323 marinos argentinos.

El “HMS Conqueror” comenzó a seguir al “General Belgrano” el 1 de mayo por la mañana, y después de recibir autorización del gobierno de la premier Margaret Thatcher disparó los dos torpedos que hundieron al crucero argentino a las 16hs del 2 de mayo de 1982.

Los buques recogieron un total de 793 de los 1.093 tripulantes, de los que resultaban 23 fallecidos en las balsas, y otros 300 en el propio naufragio.

Desde el Instituto Nacional Juan Domingo Perón, los recordamos con una gran tristeza en el corazón y nunca olvidaremos el sacrificio que hicieron por la patria.

Lorenzo Pepe.

El 1º de mayo es un día de fiesta para el Movimiento Obrero Mundial, es la fecha consagrada universalmente como “Fiesta del Trabajo” y como “Día de los Trabajadores” desde hace más de un siglo ya. Es un día cuyo significado siempre ha sido de reivindicación y reclamo.

En el año 1899 se instituyó el 1º de mayo como “Día del Trabajador” en memoria de los cuatro anarquistas ejecutados en la ciudad de Chicago después de una huelga sangrienta, reprimida brutalmente.

El IV Congreso de la Federación Americana de Trabajadores había propuesto que el 1º de mayo de 1886 se obligara a los patrones a respetar la jornada laboral de 8 horas. Al no cumplir éstos con la demanda, los obreros fueron a la huelga y se produjeron casi 5.000 huelgas simultáneas que eran reprimidas, con heridos, torturados, detenidos y muertos. En esos días, en medio de una manifestación, estalló una bomba y murieron dos policías. Por ese motivo, fueron apresados cuatro dirigentes anarquistas que terminaron en la horca, a pesar de no existir ninguna prueba en su contra.

La huelga más importante que se registra en nuestro país a fines del siglo XIX fue la de los ferroviarios, a mediados de 1896. Doce mil obreros de los talleres de Tolosa, Córdoba, Rosario, Paraná, Campana, Junín y Buenos Aires pedían ocho horas de jornada laboral sin reducción de salarios.

En la Capital la huelga duró 120 días a pesar de que el gobierno puso a disposición de la empresa extranjera bomberos, policías, soldados y marineros. Ni esto, ni la cárcel ni el hambre lograron doblegar a los obreros. La empresa trajo hombres de Europa que hicieron finalmente fracasar la huelga para luego tomar brutales represalias sobre los trabajadores.

En 1901 apareció un periódico solventado por varios gremios que se llamaba “Organización” y su lema era:

La explotación capitalista está basada en la ignorancia de los trabajadores; se impone, pues, la unión y la instrucción”

Desde la creación de la Federación Obrera Argentina, se venían sucediendo las disputas entre anarquistas y socialistas. Los anarquistas negaban la salida política, creían que los sindicatos debían ser sociedades de resistencia mientras que los socialistas, que respondían al Partido Socialista fundado en 1896 por Juan B. Justo, apostaban a poner sus hombres en la Cámara de Diputados.

En 1902 los panaderos comenzaron con una huelga de cinco semanas a la que se agregan los trabajadores de los ingenios azucareros y luego los del Mercado Central de Frutos. Los demás sindicatos se fueron solidarizando frente a la tremenda represión a los primeros huelguistas y desembocaron en una huelga general en Capital y varias ciudades del interior.

El paro incluía talleres, fábricas, tráfico y puertos. El gobierno aplicó el estado de sitio, detuvo y deportó a los militantes obreros extranjeros.

En la celebración del 1º de mayo de 1904, el Partido Socialista organizó un acto en Plaza Constitución que terminó con una durísima represión policial y el saldo de dos muertos y varios heridos.

A pesar del error que significó no participar de los partidos políticos, los anarquistas dieron pruebas de su combatividad y de su heroica defensa de los explotados y lograron, junto con otros grupos, que se prohibiera el trabajo a los menores de 11 años, la abolición del trabajo nocturno, la reducción de la jornada laboral que en algunos casos había llegado a las 16 horas y la implantación de bolsas de trabajo.

Durante los festejos del Centenario, llegó a haber 2000 obreros presos. El año anterior. La celebración del 1º de mayo había terminado con el saldo de 8 muertos y 40 heridos.

En enero de 1919, los obreros de Buenos Aires  y en 1922, los de la Patagonia, tiñeron el suelo de la patria con su sangre: 3000 muertos por un lado y 2000 por el otro en hechos conocidos como  la Semana Trágica y la Patagonia Trágica.

Bajo la dirección de Juan B. Justo,  el Partido Socialista era puramente parlamentario, internacionalista, antiproteccionista, antiindustrialista y sostenía un inconcebible “socialismo liberal”.

Ni socialistas ni comunistas alcanzaron proyecciones nacionales ni lograron el apoyo masivo de los trabajadores, si bien los socialistas tuvieron algunos elementos en los gremios, en los mejor pagados, y los comunistas en muy pocos gremios, uno de ellos el de la construcción.

Lamentablemente, los dos Partidos, a contramano de una política popular nacional, siempre resultaron funcionales a la oligarquía, tanto que acabaron integrando la Unión Democrática en la elección de 1946.

El periódico comunista “Orientación” en su crónica del 17 de octubre, decía:

“Los pequeños clanes con aspecto de murga que recorrieron la ciudad, no representan ninguna clase de la sociedad argentina. Era el malevaje reclutado por la policía y los funcionarios de la Secretaría de Trabajo y Previsión para amedrentar a la población”.

“Nuestros camaradas deben organizar y organizarse para la lucha contra el peronismo hasta su aniquilamiento. Perón es el enemigo número uno del pueblo argentino.”

Con la aparición del coronel Perón en el escenario político de la Argentina, por fin los trabajadores fueron considerados ciudadanos con derechos y los partidos que tradicionalmente habían tenido que ser expresión de sus esperanzas, vieron diezmadas sus filas ya que las reivindicaciones por las  que tanto habían luchado se plasmaban en realidades: salario digno, aguinaldo, vacaciones pagas, Justicia del Trabajo, atención de la salud, celebración de 1330 convenios colectivos de trabajo, reglamentación del derecho a la libre asociación de los trabajadores, creación de la Dirección Nacional de Empleo y de la Dirección General de Higiene y Seguridad del Trabajo, Escuelas de Capacitación Sindical, creación de la Universidad Obrera, de la Delegación Obrera en las embajadas argentinas; Escuelas Fábrica, Escuelas de Perfeccionamiento para obreros, la Declaración de los Derechos del Trabajador con rango constitucional, etc…La agremiación pasó de 500.000 obreros agremiados en 1945 a 6.000.000 en 1955, todos bajo el amparo de la CGT.

Todos estos beneficios sociales de los que pudieron gozar los trabajadores argentinos aún hoy no han podido ser superados y es por eso que a más de treinta años de la muerte del general Perón, su pueblo lo sigue añorando.

Desde este Instituto Nacional que tiene el orgullo de llevar el nombre ilustre de Juan Domingo Perón, les enviamos un abrazo peronista a todos los trabajadores en su día.

Lorenzo Pepe.

En el día de la fecha y a dos años de cumplirse un nuevo aniversario del fallecimiento del querido amigo y Compañero de la Unión Ferroviaria Don José Munafó, llevamos a cabo en la sede de la Obra Social Ferroviaria en Liniers, una reunión con los Compañeros Ferroviarios, miembros de la Comisión Directiva de la Unión Ferroviaria y mi querido amigo y Compañero Miguel Scarpati, donde descubrimos una placa en nombre del Instituto Nacional, recordando la figura emblemática de José Munafó, un hombre que supo acompañarnos a muchos eventos, incluidos algunos en el interior del país.

Murió imprevistamente de un ataque cardíaco y nos ha quedado el ejemplo de vida, un hombre compañero, buen amigo, que fue un leal Compañero Peronista que milito fuertemente en nuestro movimiento y nos pareció que era importante guardar un recuerdo que quedara para las nuevas generaciones con la firma de este Instituto Nacional y las del suscripto.

Hubo un buen número de Compañeras y Compañeros, todos trabajadores de la Obra social Ferroviaria, algunos miembros de la Comisión directiva central y a las 11hs comenzamos la ceremonia con todos ellos. Fue un importante homenaje a dos años de su muerte, aplaudimos al hijo de Jose Munafó quien se presentó en el acto y lo he invitado al Instituto a que nos visite. Quiero decir que creo haber cumplido con el deber que nos habíamos impuesto. Que Dios le haya dado descanso eterno y si me está escuchando, que sepa que lo seguimos queriendo con el mismo afecto de toda la vida. Que así sea.

Lorenzo Pepe.

En el día de ayer, tuve una invitación del Presidente del Instituto Nacional Belgraniano, con sede en el Regimiento de Infantería, en Palermo, donde se llevó a cabo un encuentro muy numeroso por cierto al que fuimos invitados por el colega y Presidente del Instituto antes nombrado, un descendiente directo del prócer de la República.

Fue un acto que se prolongó, hubo muchos reconocimientos, con muchos civiles que yo confieso desconocía, pero tuve el honor y el gusto de participar en la primera fila, con el Ministro de Defensa Jorge Taiana, cada vez que lo veo a él, lo recuerdo al padre que fue uno de mis profesores en la Escuela Superior Peronista por la que yo cursé y al lado estaba nuestro Ministro de Cultura, amigo y Compañero, Tristán Bauer.

Cuando finalizó el acto que se había hecho también para reconocer a Excombatientes que habían sido soldados en ese histórico Regimiento de Patricio. Da la casualidad de que los conocía a los siete que iban a distinguir, porque los había tratado siendo yo Diputado de la Nación, pasaron 40 años, envejecí y los combatientes que tenían 20 años en aquel entonces también. Anoche eran hombres de entre 50 y 60 años, pero los abracé a todos y fue una gran alegría, me colocaron sin que me diera cuenta en la solapa, el distintivo que los distingue a los Combatientes de Malvinas.

Pagamos muy caro en Malvinas, con muchas vidas y una verdadera tragedia, en lo personal me queda la esperanza de que las vamos a recuperar, de alguna manera, no con una guerra, basta de eso, ya pagamos altísimos costos. Será a través de las presiones internacionales que lo ha venido haciendo bien nuestra cancillería, consiguiendo mayores aliados y tratando de llamarle la atención a países como Brasil y Chile, que facilitan sus aeropuertos para el aterrizaje de naves aéreas que aterrizan en ambos lados, tanto en el Pacifico Chile, Como en el Atlántico Brasil. Ojala eso se corte, porque hay una disposición de la OEA, en la que indican que  los países adheridos no permitan ningún tipo de contacto aéreo ni marítimo con los ingleses que tengan como destino final las sagradas y heroicas Islas Malvinas.

Al final del acto, le entregaron un reconocimiento a los siete Excombatientes de Malvinas y soldados del Regimiento de Patricio y se me escapo en medio de la euforia un “DEJENME HABLAR”, del cual me arrepentí rápidamente porque era muy puntilloso todo el proceso. Le acabo de hacer una nota al Presidente del Instituto Belgraniano, pidiendo disculpas, en fin entramos a las 17:30 y salimos a las 20hs, fue largo y a las apuradas le entregamos los reconocimientos correspondientes a los Excombatientes que me había abrazado al comienzo del acto y muy fuertemente cuando nos despedimos al final del mismo.

Les relato esto que en lo personal me conmueve, estaba la banda militar del Regimiento y no sé porque cuernos sufro yo personalmente, porque me ha ocurrido en el Colegio Militar, cuando vamos a hacerle el homenaje los 8 de octubre al General Perón o el 9 de junio en Campo de Mayo cuando escucho a la banda militar hacer sonar sus clarines, sus bombos y sus instrumentos de viento en general. Se me llenan los ojos de lágrimas, ustedes dirán Lorenzo está grande, pero me emociono, pienso en las vidas perdidas, me remonto muy atrás en el comienzo de nuestra tan preciosa historia y recojo hechos que me han quedado desde la primaria en la cabeza. La batalla, la primera que dio el Padre de la Patria en San Lorenzo, donde quedó apretado por su caballo y donde después el Sargento Cabral, en ese momento un soldado raso a costa de su vida, rescató a nuestro Padre de la Patria, a todos ellos los recuerdo y me emociono, les pido disculpas y tolérenme. Gracias.

Lorenzo Pepe.

Ayer estuvimos durante casi toda la jornada en la ciudad de Marcos Paz a 200km de Bs As; nos recibió el compañero Intendente Ricardo Curutchet, con quien realizamos una entrevista interesante donde intercambiamos opiniones sobre el presente y el porvenir, coincidiendo en la necesidad de la unidad del Frente de Todos, para dar con éxito una batalla que nos permita seguir gobernando esta queridísima República Argentina.

Se me vino a la memoria, cosa que luego relaté frente a los compañeros que esperaban que hiciéramos la charla, en el salón de actos que el Municipio nos facilitó, un pasaje de mi propia vida. Y recordé nítidamente cómo siendo ya un muchacho de 17 años yo veía que la Comisión Ejecutiva de la querida seccional Alianza de la Unión Ferroviaria estaba íntegramente compuesta por hombres mayores de 50 años, algunos de ellos, más de 60. Armamos a través de una iniciativa que propuse a mis compañeros, jóvenes que militaban cercanos a mí, dábamos batalla para buscar un lugar que nos permitiera representar nuestros propios intereses por medio de la voz juvenil. Obviamente con las nuevas generaciones que éramos muchos, dentro del taller Alianza.

Yo soy técnico mecánico, y no me arrepiento de haber tomado por ese camino. Conocí a los mejores hombres y las bellísimas mujeres que trabajaban en el área administrativa, excelente compañeras y extraordinarios compañeros. Con ellos, a través y empujados por ellos, enfrenté a la vieja generación de dirigentes ferroviarios.

Pero hete aquí que en una oportunidad, en el momento del descanso, que era muy breve pero había un momento de relax en el medio de la jornada del trabajo, Don Máximo Chávez, que era el Presidente de la Comisión Ejecutiva, me llamó chistándome. Estaba con mi grupito de amigos y compañeros que militaban fuertemente al lado nuestro. – ¿Me llamó Don Máximo?, le pregunté. Sí. –Me dijo. Me acerqué y le di la mano respetuosamente. Sé que ustedes tienen interés de tomar los puestos de conducción que hoy ostentamos los hombres más grandes de este taller ferroviario. Le dije: Si, es cierto. Por supuesto, eso no le gustaba mucho a Don Máximo Chávez.

Estoy hablando para que me entiendan, de hace muchísimos años atrás. El Taller Alianza fue clausurado en la etapa del Macrismo, cerrado. Expulsado todo el personal, éramos más de 1300 personas. Y aún está ahí, muerto en vida, sin trabajadores, y sin servicio altamente calificado, que le prestaba al sistema ferroviario.

Volviendo a Don Máximo Chávez, inteligente el hombre, me dijo: -“bueno, si a vos te parece y querés formar parte de la Comisión Ejecutiva, por ahora hay lugar para uno”. Yo me quedé frío porque él sabía que nosotros éramos honestamente adversarios pero respetábamos mucho a nuestros mayores. -Le dije: déjeme que esto que me acaba de decir se lo comente a mis compañeros, que son los que me apoyan, los que me hacen pata. Y fui, desde donde estaba él con la Comisión Ejecutiva, y le digo a mis compañeros.

A Mario Foresi, era uno de ellos, muy amigo. Y le conté lo que me acababa de decir Don Máximo Chávez. Me ofrecía componer la Comisión Ejecutiva en la lista de ellos. Y al unísono, los 6 o 7 compañeros que estaban dijeron: “Agarremos viaje Lorenzo, porque vamos a tardar entre 15 y 20 años para llegar”. Y tenían razón, fui con la cabeza gacha. Y aceptamos. Fui yo el candidato. Y salí electo. Obviamente con ellos, que ganaron.

Estuvieron dos años en la Comisión Ejecutiva, en la famosa calle Bonifacini, donde aún está la seccional. El lugar donde 20 años después, Frondizi, el peor y más turro de los Presidentes Argentinos, ordenó la aplicación del Plan Conintes. Equivalía militarizar la actividad ferroviaria. Cosa que ocurrió, de ahí nos sacaron, en mi caso y el de Raviti, compañero del Alma, que ya ha partido. Lo extraño mucho.

Nos subieron a un camión militar y nos llevaron a la Escuela de Caballería en Campo de Mayo, seis meses y medio, detenidos. Pero habíamos logrado llegar a la Comisión Ejecutiva que durante dos años participé de todas las reuniones, donde nunca me dieron la palabra. Eran unos 16 miembros, hombres ya muy mayores, que discutían entre ellos y buscaban soluciones de las tantas que pedían nuestra gente. Y en busca de esa solución, pasábamos largas horas de discusión en las que no me daban intervención a mí.

Pasaron varios años, y un día Don Máximo Chávez, me dice: tenemos una sorpresa para la Comisión Ejecutiva, en su conjunto. “Hoy habla Lorenzo”. Se me vino de golpe a la cabeza la enorme cantidad de reclamos que los compañeros tenían pendientes, que iban desde las antiparras para evitar lastimaduras muy serias en la vista cuando se afilaban las herramientas en las piedras de esmerilar hasta los borceguíes. Y delantales de cuero, para proteger el cuerpo. Las cosas elementales para poder trabajar con seguridad. Cosa que ocurrió.

Desde entonces fui creciendo, los mismos hombres mayores que nos habían tenido en el ostracismo durante tanto tiempo, nos empujaron. Comprendieron que, como se dice ahora, “equivocando a los jóvenes, los veteranos en la Política, ustedes son el futuro, es una mentira.”

Los jóvenes, con 17, 18, 20 años, son el AHORA, el presente. El futuro va a llegar solo. Ahora los necesitamos, como nos necesitaron, en aquel entonces, ese grupo de sabios hombres veteranos a quienes recuerdo con entrañable cariño, y cuando puedo, yo no sé rezar. No aprendí nunca.

Un día le pregunté a un Sacerdote como hay que hacer. Y con sabiduría me dijo: no, yo te pregunto a vos cómo haces? Le dije: -“Yo pido, creo en el Señor Jesús”, y pido por los seres que yo quiero. Esa es la forma me dijo el Sacerdote, me allanó el camino, el cura sabía de lo que hablaba.

En fin, es una anécdota que plantea para nuestros jóvenes. No se hagan engrupir, díganle a sus compañeros que cuando les dicen que son el futuro; No, son el PRESENTE, el que hacer de este momento. No de acá a 20 años. Ahora. ¡¡Se entiende!!

Gracias a todos.

Lorenzo Pepe.

Acabamos de recibir la lamentable noticia del fallecimiento del Teniendo General Roberto Bendini jefe del ejército argentino durante el periodo democrático iniciado después de 1983.


El Instituto Nacional que honro presidiéndolo, lo recuerda como un General del ejército Sanmartiniano. No hay que olvidar que a pedido de nuestro Instituto y de quien les habla, le solicitamos la elevación de un monolito en el lugar donde fueron fusilados 3 jefes y oficiales en Campo de Mayo, por el hecho de haber sido en 1955 leales al gobierno constitucional de Juan Domingo Perón.


En el mismo sentido, impuso el nombre del Teniente General Juan José Valle a la Escuela del Arma de Ingenieros del Ejército, quien fue fusilado por encabezar dicho movimiento en defensa del Gobierno Constitucional de Perón.


En ese mismo lugar todos los años desde que estamos en el Instituto Nacional que lleva el nombre ilustre de Juan Domingo Perón, vamos a rendir homenaje a todos los fusilados, militares y civiles que fueron muchos, 37 en total. El General Bendini nos permitió también llevar a cabo los homenajes a los que hago referencia y que han quedado en forma permanente en el tiempo. Fue a nuestro entender una persona que comprendió cabalmente que la misión de nuestro ejército argentino fue, es y rogamos para que así siga, la misión de custodia de la soberanía territorial y resguardo de la vida de nuestros ciudadanos en tiempo de convulsiones.
Ojalá esto se siga cumpliendo en el futuro inmediato como un verdadero homenaje y se recuerde a quien hizo honor al uniforme de la patria y de ahí se ganó el enorme respeto que, sin duda, nuestros ciudadanos tienen con esta figura del ejército argentino que enalteció la función de conducción de la fuerza armada que mayor cercanía tiene con nuestro querido pueblo.


El homenaje de este Instituto que realizamos en estas breves palabras, que permanezca en el tiempo y lo recordaremos al Teniente General Roberto Bendini como un grande de la patria.


Lorenzo Pepe.